Las fluctuaciones hormonales, el estrés, la alimentación y el desequilibrio de la microbiota pueden impactar significativamente en el bienestar femenino. Momentos clave como la pubertad, el embarazo y la menopausia influyen en la salud íntima y urinaria, afectando el equilibrio general del organismo.
Las molestias urinarias son muy frecuentes y afectan directamente la calidad de vida: entre el 50% y el 60% de las mujeres adultas experimentan al menos un episodio en su vida, y un 20% sufre recurrencias1