|
Durante la menopausia, el cuerpo cambia. Y muchas mujeres empiezan a notar un síntoma común que a veces cuesta identificar: la sequedad.
Puede aparecer en la piel, pero también en la zona íntima, en los ojos o en la boca e incluso en la mucosa digestiva.
No es una percepción subjetiva ni solo “cuestión de la edad”. Tiene una explicación fisiológica y está relacionada con el descenso de estrógenos, hormonas clave para mantener la hidratación, la elasticidad y la salud de las mucosas.
|